8 Millones de Maneras de Morir adaptada a novela gráfica por John K. Snyder III

Publicada en 1982 -y quinta en la saga de Matthew Scudder-, 8 Millones de Maneras de Morir de Lawrence Block fue adaptada al formato novela gráfica, trabajo llevado a cabo por John K. Snyder III que se encargó de dibujar, entintar y colorear las 144 páginas que forman el libro durante un periodo de seis años. Saldrá a la venta por IDW en Julio del 2018.

“A la hora de adaptarlo, mi objetivo fue crear un libro que utilizara las técnicas de la historieta para contar una historia combinando prosa e imágenes, que fuera entretenida, pero que al mismo tiempo abordara la condición humana”. Así se refirió Snyder a la hora de hablar de su proyecto. “La obra de Lawrence Block, con su ambientación noir y sus diálogos y personajes vívidos y realistas, se presentó como un tema perfecto para afrontar este desafío de crear algo diferente para los -cada vez más- lectores de novelas gráficas”.

eight millions ways to die - block - portada

“La historia contiene todos los elementos clásicos del pulp, y Matthew Scudder encarna el aspecto tradicional del clásico detective privado. En su lucha por superar sus problemas personales, se convierte en una suerte de héroe con los pies en la tierra de una manera que los lectores pueden empatizar realmente con él. Es un honor adaptar su trabajo que fue tan admirado y tener la oportunidad de traer a Matthew Scudder por primera vez a las páginas de una historieta”.

Snyder remarcó como influencias las tapas de revistas y los dibujantes de interiores de las décadas del 50s, 60s y 70s, estéticas con las que buscó retratar un estado de “sueño/pesadilla”, mediante el cual aproximarse a la mirada distorsionada por el alcohol con la que Scudder convive. A su vez intentó darle a sus páginas un tono dramático propio de los paperbacks de esa época, destacando los trabajos de John Abbnett, Harry Bennett y John McDermott.

emwtdScudderJanInt.jpg

La novela, a mi gusto la mejor de la serie, fue publicada en español a finales de los ochenta en la mítica colección Etiqueta Negra de Júcar, y recuperada hace un par de años por la colección Serie Negra de RBA.

eight millions ways to die - block.jpg

Además, había sido llevada a la pantalla grande en 1986 con dirección de Hal Ashby y Jeff Bridges en el papel de Scudder. La última adaptación de Scudder se realizó hace un par de años atrás. En esa oportunidad fue el turno de Un Paseo Entre Tumbas dirigida por Scott Frank.

8_million_ways_to_die.jpg

 

Advertisements

THE KILLER INSIDE ME | Jim Thompson

30411748_10155901598368347_4069456448372513865_n

The Killer Inside Me | Jim Thompson
Edición de Gold Medal Books de 1952.
Artista de Cubierta: desconocido.

Gold Medal fue una de las primeras editoriales en ofrecer novelas completas inéditas a diferencia de aquellas que recopilaban folletines de revistas pulps.
Más allá de la estética pulp, minimalista en cierta manera, es interesante el uso intensivo de la tipografía. A diferencia de blurbs “sensacionalistas”, presenta citas de voces autorizadas.


Siempre me pareció interesante la utilización de la primera página como una suerte de teaser de la historia.

30412445_10155901598493347_7419977711398164427_n

El minimalismo se haya presente, a su vez, en el reflejo de la chica aterrorizada en los lentes. En otros tiempos hubiera sido full cover.

Matamoscas | Dashiell Hammett y Hans Hillmann

Después de la edición de 1280 Almas de Jim Thompson con dibujos de Jordi Bernet, los amigos de Libros del Zorro Rojo estarán publicando Matamoscas, una historia de Dashiell Hammett y adaptada en casi doscientas aguadas en gama de grises por Hans Hillmann, considerado el Saul Bass del póster cinematrográfico europeo, trabajo que le llevó más de siete años.

29572206_1603020893147551_6196706487328069900_n.png

Sue Hambleton es una muchacha de familia acomodada decidida a darse una vuelta por el lado oscuro. Harta de la vida familiar, la joven prefiere los callejones y los salones de baile de la Quinta Avenida al bienestar del hogar. Ladrones, asesinos y mafiosos son ahora su única compañía. 
Desoyendo las suplicas de sus padres para que vuelva a casa, Sue atraviesa el país con el bullicio y la fiesta como único leitmotif hasta que repentinamente se pierde su rastro. Es el momento del agente de la Continental, que lejos de resolver un simple caso de desaparición habrá de enfrentarse al caso más intricado de su carrera. 

29694921_10156173463328446_638090618438079670_n29570774_10156173463618446_4851848585966300759_n29541161_10156173463323446_1978492676234225003_n

ccf26082010_00004.jpg

61vL0Q-5QML._SX340_BO1,204,203,200_.jpg
Portada de la edición Alemana
hans-hillmann-affiches-film-le-faucon-maltais-1972-Fuer-eine-handvoll-Dollar-1964.jpg
Posters de Hillmann: El Halcón Maltés & Por Un Puñado de Dólares

“Marrajo” nueva colección de novela negra en España

Este comienzo de 2018 tuvo la novedad de una nueva editorial, en este caso Editorial Milenio, lanzando su colección de novela negra: Marrajo, dirigida por Sebastià Bennasar, quien cuenta con una larga trayectoria en el género.

Por el momento cuenta con dos títulos: Cenicienta en Llamas de Jordi Juan y Tiempo de Ratas de Marc Moreno.

marrajo - editorial mileno - cenicienta en llamas.jpg

Cenicienta en Llamas

Valencia, mayo del 2006. En una ciudad que se prepara para la visita del papa Benedicto XVI entre los penúltimos coletazos del boom del ladrillo y el fervor de los grandes eventos, Raquel Bonafed recibe el encargo de seguir los pasos a tres personajes de relumbrón: un publicista lisérgico, un ávido constructor y un alto directivo de la televisión autonómica. Mientras, los inspectores Cocoví y Zafra andan envueltos en la investigación de un par de asesinatos cometidos por sicarios y Toni Balaguer, una suerte de Harvey Weinstein autóctono, parece empeñado en emular la leyenda sexual de George Simenon a base de acosar a las actrices y técnicas empleadas en la exitosa telenovela que produce. Cenicienta en llamas es una novela negra pero también un culebrón dentro del culebrón, una polifonía de voces, personajes y tramas que se entrecruzan en un fascinante puzzle narrativo, proyectado sobre el telón de fondo de una corrupción que deviene en huella inequívoca de nuestro pasado más reciente.

tiempo de ratas - moreno.jpg

Tiempo de Ratas

Esto empieza cuando un camello tiene que salir por piernas y le enchufa una mochila llena de farlopa a su vecino de rellano. Ocho quilitos de nada. Y que se la guarde mientras él está fuera. Eloy —porque el vecino se llama Eloy— se acojona, se caga encima, no sabe qué hacer. Y así pasa las semanas, muerto de miedo con los ocho quilos escondidos bajo la cama. Pero un día, para vacilar con los colegas en el parque, coge un poco de coca. Y después un poco más. E invita a unas tías, también. Qué fiestones, nen. Y todos quieren colocarse con él, en el barrio. El rey del mambo, vaya. Pero eso llama la atención de los mafiosos de la Verneda, los rivales del camello huido, los mossos corruptos… que cada vez tienen más ganas de saber quién es ese Eloy y de dónde sale la farlopa que esos pringaos se están metiendo.

Otros títulos previstos para publicación:
Muerte entre las estrellas, de Laura Balagué
El último defensa, de Jordi Agut

PACO CAMARASA DICE:

Con motivo del BCNegra 2018, el diario La Razón junto a Paco Camarasa, quien dirigió el festival anteriormente, con Carlos Zanón, actual comisario, para conversar acerca del encuentro y otras yerbas.

Preguntado por la dirección del género negro, Paco respondió:

¿Hacia dónde creen que va el género negro en la actualidad?

–P.C.: A todas partes. Lo bueno del género es que puede ir a cualquier parte y muchas novelas pueden incluirse dentro del género sin etiquetas claras. Es un problema solo de calidad. Hay ciudades nuevas, tipos de asesinos nuevos, tipo de investigaciones nuevas… Lo bueno del género es que ya no va hacia un sitio concreto. Ahora desde Argentina llegan novelas cortas, que lo son por un problema de edición, pero con una fuerza terrible sobre los bajos fondos. Es el caso de Nicolás Ferraro y, fuera de Argentina, de Padura, que viene al festival. Los nórdicos se han quedado en lo clásico. Ya no hay nadie nórdico, salvo Jo Nesbø.

Un honor haber sido nombrado por unos de los emblemas del género negro y criminal.

Para leer la entrevista completa, click acá.

Los elegidos de John Connolly

El famoso autor irlandés, creador de la serie de Charlie Parker, compiló, junto con Declan Burke, Books To Die For, donde autores aclamados dentro del género hablan acerca de aquellas las obras que los marcaron, dando origen a una lista de libros imprescindibles a la hora de comprender la novela negra y policial.

books to die for - connolly.jpg

En su blog, John Connolly acortó la lista a las veinte novelas negras que debes leer antes de morir.

En inglés las obras que no han sido traducidas al español.

la_llave_de_cristal_300x457.jpg

1 | La Llave de Cristal | Dashiell Hammett | 1931. También Cosecha Roja (1929), donde la novela western se transforma en la novela de detective, y El Halcón Maltés (1931)

2 | El Largo Adiós | Raymond Chandler | 1953. La más sutil de sus novelas, seguida de cerca por Adiós, Muñeca (1940) y El Sueño Eterno (1939)

3 | El Escalofrío | Ross MacDonald | 1964. Muchas veces considerado, injustamente, como la sombra de Chandler. Esta novela tiene uno de los mejores giros dentro de la novela policial. También Los Maléficos (1958), El Hombre Enterrado (1971), La Bella Durmiente (1973), La Mirada del Adiós (1969) y El Caso Galton (1959)

4 | Mar de Fondo | Patricia Highsmith | 1957. Ella tiene una mirada desalentadora de la condición humana, y esta es bastante, bastante escalofriante. Ver también El talentoso Señor Ripley (1955).

9788492663552-656x1024

5 | Los amigos de Eddie Coyle | George V. Higgins | 1972. El mejor dialoguista de todos los tiempos en novela negra. Ver también los autores Robert B. Parker y Dennis Lehane. Para aquellos interesantes en el arte de la escritura, vale la pena buscar el libro On Writing (1990) de HIggins

6 | El Huracán | James Lee Burke | 2007. El más grande escritor de novelas negras vivo se mete una New Orleans post Katrina. Genio. Vale la pena leer cualquiera de los libros de Robicheaux, aunque La Lluvia de Neón (1987), el primero de la serie, es atípico de lo que vino después y uno podría argumentar que Burke encontró su tono con el segundo libro Prisioneros del Cielo (1988). Ver también Black Cherry Blues (1989), Dixie City Jam (1994) y The Glass Rainbow (2010)

7 | La trilogía de Lecter | Thomas Harris. Dragón Rojo (1981); El Silencio de los Inocentes (1988); Hannibal (1999). Ignoren Hannibal Rising. Es horrible, y es básicamente una novelización de un guión de cine. Mientras Hannibal recibió algunas críticas espantosas, y su final fue bastante vapuleado, hay una lógica interna entre las primeras novelas que hacen inevitable el final de Hannibal. Sería muy feliz de discutir esto en un bar, siempre y cuando alguien me compre una bebida primero.

8 | Un extraño en mi tumba | Margaret Millar | 1960. La esposa de Ross MacDonald, e injustamente no reconocida. Brillante en sus mujeres y en la división de clases. Ver también La Bestia se Acerca (1966)

ojo con el sordo - ed mcbain.jpg

9 | Ojo con el Sordo | Ed McBain | 1972. El padre de la novela de procedimiento moderna, con media centena de novelas del Precinto 87th. Sin él no hubiera habido Hill Street Blues, y podría decir que tampoco Homicidio o The Wire. Las novelas del periodo medio (1960-1980) son probablemente las mejores, incluyendo Pasma (1968) y Blood Relatives (1975)

10 | El Asesinato de Roger Ackroyd | Agatha Christie | 1926. Otra gran novela con vuelta de tuerca, y una que despierta preguntas fascinantes acerca de la relación entre detective y criminal, una pregunta que encuentra su respuesta final en el libro de Poirot prevista para una publicación póstuma, Telón (1975)

11 | El Nombre de la Rosa | Umberto Eco | 1980. Podría decirse que su única novela leíble, y con certeza la más disfrutable.

12 | Una Muerte en Escena | Barry Unsworth | Un grupo de actores itinerantes investigan un crimen  y sin darse cuenta inventa el teatro moderno.

13 | Eco Negro | Michael Connelly | 1992. Todavía es uno de los gran debuts de todos los tiempos en la novela negra, y el primer vistazo al detective Harry Bosch. Ver también La Rubia de Hormigón (1994) y El Último Coyote (1995).

Eco_Negro_El-ROBOL-012010.jpg

14 | Subaste del lote 49 | Thomas Pynchon | 1966. La novela policial californiana post moderna reimaginada como thriller conspirativo absurdo.

15 | The Big Blowdown | George Pelecanos | 1999. La primera novela del cuarteto de DC, un maestro moderno, ambientada en el Washington post segunda guerra. Ver también King Suckerman (1997), The Sweet Forever (1998) y Shame The Devil (2000)

16 | Lo que los muertos Saben | Laura Lippman | 2007. Su mejor novela; una de de las chicas de una pareja perdida reaparece después de treinta años.

17 | La Sombra de Hawksmoor | Peter Ackroyd | 1985.  Dos narrativas que emparenten las matanzas de chicos del siglo XX con un arquitecto satanista del siglo XVII. Bastante espeluznante, y nunca podrás volver a ver la ciudad de Londres de la misma manera.

18 | Fast One | Paul Cain | 1932. Hito de la novela hardboiled por un casi olvidado maestro del género.

19 | Miami Blues | Charles Willeford | 1984. Si Beckett hubiera escrito una novela hardboiled acerca de un policía tratando de encontrar su arma desaparecida…

20 | El Último Buen Beso | James Crumley | 1978.  La primera gran novela negra post Vietnam por el fallecido Crumley, un escritor por el que sus colegas tenían un gran prestigio y cariño.

Cruz Nicolás Ferraro

Entrevista en Revista Kunst acerca de “Cruz”

La gente de Kunst tuvo la gentileza de realizarme una entrevista a raíz del lanzamiento de Cruz, mi segunda novela.

Tomás culpa todo el tiempo al padre por los males de la familia, pero Samuel le remarca que eso sólo “sirve de excusa

En gran parte todos somos las historias que nos contamos a nosotros mismos. La construcción de la memoria tiene que ver con un montón de ficciones que nos fuimos construyendo con las cuales nos sentimos cómodos, nos autojustificamos. Cuando se narra, no se narra el acontecimiento sino la mirada de un acontecimiento. Con todas esas ficciones empezás a creer en algo que te hace bien y a veces se empieza a perder el correlato con la realidad. El protagonista construye una imagen del padre que empieza a volverse ficcional. Culpar al padre, en cierta manera, es el algodón en la herida que lo empieza a anestesiar.

La Entrevista completa acá.

Foto de: Eloy Rodriguez Tale